Lactancia materna, la dura realidad…

Baby feeds on MOM's breasts

– Le vas a dar el pecho?
– Si puedo sí
– Si quieres, podrás dar el pecho.

Esa es una pregunta que hago constantemente en mi trabajo y os sorprendería lo poco convencidas que me responden las mujeres.

Dar el pecho a un hijo es una experiencia preciosa y muy gratificante, la cual deseo a toda madre que lo desee. Eso sí, tiene ciertos inconvenientes que deben asumirse al tomar la decisión.

Hace muchos años la moda indujo a nuestras madres a optar por la lactancia artificial como mejor método de alimentación para sus hijos. Lo hacían pensando que era lo mejor para nosotros. Ahora, gracias a todos los estudios que se han llevado a cabo, sabemos que la mejor leche que le podemos ofrecer a nuestros pequeños es la leche materna. No quiero extenderme mucho en sus beneficios, ya que creo que sabemos sobradamente cuales son y, si no es así, es muy fácil buscar información sobre el tema.

Lo que sí me preocupa y de cada vez más es el abandono de la lactancia materna a los pocos días de llegar a casa despúes del parto.

Toda mujer embarazada se crea unas expectativas del parto, del puerperio y, como no, de la lactancia. Muchas veces estas expectativas se ven alteradas por la realidad. La lactancia se idealiza como un momento de placer entre la madre y el neonato y esta visión se perturba al llegar a casa toda adolorida después de un parto, con los pechos tan llenos que sólo el roce de la ropa te duele y con un bebé que llora constantemente.

No os engañéis, la lactancia materna es lo mejor que puedes ofrecer a tu hijo, pero para nada es placentera los primeros días o semanas. Siempre hay excepciones y existe esa mujer que desde el primer día disfruta de ello, pero puedo asegurar que son bien pocas las afortunadas.

Justo después de parir parece fácil. El neonato nace con un instinto de succión elevado y se coge fácilmente al pecho. De momento los pechos no duelen y ese momento se vuelve idílico. Cuando van pasando los días en vez de mejorar parece que la situación empeora. Y no penséis que es porque lo hacéis mal o porque no sabes, es lo más normal del mundo! No podemos pretender que los pezones no te duelan, cuando los hemos llevado toda la vida tapados y protegidos del sol y de repente una personita succiona de ellos cada 2 horas más o menos con toda su fuerza.

No puedo mediante este escrito ayudar a las madres a dar el pecho, ojalá, es una tarea que debe hacerse con mucha paciencia, en presencia física y dando mucho apoyo emocional. Pero sí que puedo desmitificar esta situación idilíca que toda madre pretende alcanzar y que cuando no lo hace tan solo le causa frustración y su posterior consecuencia, el abandono de la lactancia materna.

La lactancia materna es dura, difícil y normalmente dolorosa, pero mejora con los días y se vuelve placentera y crea unos vínculos preciosos con tu hijo.

Os animo a tomar una decisión firme al respeto y ser consecuentes con ella hasta el final. No os rindáis y buscad todo el apoyo necesario para conseguir vuestra meta.

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6 comentarios


  1. // Responder

    Buena reflexión.
    Trabajaremos duro para conseguir mantener y fomentar estos principios.


    1. // Responder

      Si! Podemos ayudar mucho con tan sólo un poco de dedicación.


  2. // Responder

    He de reconocer que soy una de las pocas afortunadas que pude disfrutar desde el primer momento. Excepto una unica noche de dolor (de tan llenos que estaban) y el sueño (cada hora y media durante los primeros 6 meses y luego cada 2 hasta el año) ha sido la experiencia mejor de mi vida. Ademas tuve el privilegio de poder extenderla mucho… El peque estuvo con pecho a demanda hasta el año, y pude por la tarde-noche hasta que lo dejó pasado el año y medio. A toda mujer que pueda, que lo disfrute, crea unos momentos de complicidad fantásticos.


    1. // Responder

      Estoy muy contenta de tu lactancia tan exitosa y placentera. Yo también fui una privilegiada de poder darle el pecho a mis hijas un año y medio, pero los principios fueron muy duros y me sentí engañada un poco, me creé demasiadas expectativas. Una vez pasados los primeros 15 días se vuelve una experiencia inolvidable y preciosa.


  3. // Responder

    Comparto tu opinión sobre la lactancia materna. Y creo que es importante que las primerizas sepamos que pueden surgir dificultades, pero que con paciencia y ayuda se acaban solucionando.
    A la semana de dar a luz tuve una mastitis, y con el apoyo de un grupo de lactancia (al que acudía desde el embarazo) superé el episodio y continué la «aventura» de amamantar con confianza y ilusión.
    Gracias por la entrada!


  4. // Responder

    Para mí ha sido una de las mejores experiencias de mi vida. Aunque muy dura. Jamás pensé que llegaría hasta los dos años de lactancia. Y aún sigo. Lo más duro es el dormir poco durante todo este tiempo. Y eso que los primeros cuatro meses dormía toda la noche y después cambió. Aún así lo recomiendo.

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